hoy, 5-05-07

Mayo 5, 2007

Al fin pude platicar contigo, temblaba de nervios, rezaba en mis adentros por que lo que sospechaba no fuera cierto. Siento mucho haberte acorralado de esa manera para que me contestaras, simplemente quería estar seguro de lo que pasaba.

Me contestaste con un tono de hartazgo, como te empezaba a escuchar últimamente, me dijiste que todo se había dicho, me dijiste que no había nada más que hablarnos.

Quedé sorprendido ante tu frialdad, despues de haberme mostrado ser la mujer mas tierna y cariñosa, ya no eres aquella mujer que demostraba amarme, que me quería para siempre.

Me la he pasado caminando toda la mañana, pensado solo en tí, en lo mal que me siento ahorita, me has afectado tanto. Pero no debo culparte, yo soy el responsable, pues yo decidí entregarte todo y poner mi futuro a tu lado. Ahora, hoy, tendre que comenzar de nuevo…

Tus últimas palabras las escuché hace siglos,  diciendome que ya no valia la pena lo que sentimos, que la distancia nos ha hecho muy distintos y al final, juntarnos sería un error garrafal.

No entiendo, hace poco me decías que conmigo por siempre vivirías, que no me preocupara, por que siempre en esta vida tendría tu compañía; promesas rotas al fin y al cabo, desde hace siglos todo se ha acabado.

Y aún así quiero platicar contigo, escucharte, entenderte, comprender para conocerte, necesito saber por que me dejas, con estos sueños que levantaste en vuelo y allá arriba, en lo mas alto del cielo, han desaparecido, simplemente como las nubes cuando se las lleva el viento.

Pero tu no quieres escucharme, no soy digno de una palabra tuya, me duele mucho que no quieras contestarme, me duele respirar…

Necesito saber, que fue lo que cambió. No solo tu ausencia me afecta, sino esta duda que no sale de mi cabeza, da vueltas, me envenena, me humilla, me mata…

Hoy, en el suelo.

Mayo 5, 2007

Hoy me has hecho mucho daño con tus palabras, siento como si yo tuviera la culpa de todo lo que ha sucedido, tu corazón se ha hecho una roca conmigo. Todavía no lo entiendo.

No quiero hacerlo, no quiero pensar en los porques, las razones, los motivos. Estoy ya muy dolido, se que al hacerlo dolerá más de lo que puediera arder mi corazón en fuego, me abrumaría y de celos llenaría mi pensamiento. No quiero.

Otra vez mis sueños se han decaído, otra vez todo se ha quedado colgado, esperando para siempre a en ser cumplido, otra vez me quedaré solo, ni a quien hablarle, ni a quién contarle, que mi alma gemela se ha marchado por que ella así lo quiso.

Ahorita mi cabeza esta caliente, acabo de discutir con Alice, me encanta su voz y su seguridad al hablar, me lleno de corage, enojo y frustración por que ella está muy lejos, y sola, y yo… yo solo me siento perdedor.